lunes, 11 de julio de 2011

La Divisional B, Protocolo de Comportamiento - Capítulo II: no estamos solos.

En el presente capìtulo de esta obra, nos abocaremos a tratar en profundidad un tema que preocupa, y con razón, a la mayoría de los Sobe de primer año: estamos solos en el Divisional B?
Aunque hilarante, la pregunta tiene su fundamento en el hecho de que la mayoría de los medios de comunicación de cierta magnitud ignoran por completo el desempeño de los participantes de la Divisional B, llevando a la población desprevenida a creer que los clubes de la Divisional B (en adelante simplemente “la B”) no existen.
Debemos ser tajantes en esta cuestión, porque adentrarse en la B bajo este falaz supuesto expone al Sobe al riesgo de nuevas y desagradables sorpresas que derivarán luego en numerosas y más profundas angustias que las que ya viene atravesando.
Dicho esto, la respuesta es NO, la B es un nutrido universo en el que se desempeñan clubes de trayectorias variadas con simpatizantes de diferentes razas y religiones y que tienen sus sedes en diferentes puntos del territorio nacional de la República Argentina. Dato éste no menor, ya que algunos simpatizantes practican rituales tan extraños y coloridos que normalmente lleva a pensar al Sobe desprevenido que está jugando un torneo internacional del que no participan clubes europeos.
Para citar un ejemplo de un participante de la B, pongamos el caso del Club Alférez Marrón, con sede en La Paliza, Provincia de Buenos Aires, que fue fundado el 17 de enero de 1922. Sus principales actividades son el fútbol y la salidera bancaria, disciplina ésta última donde ha conseguido lauros de enorme importancia.
El estadio de Alérez Marrón se llama "Galeón de Esclavos Queen Elizabeth" y tiene capacidad para 15.000 espectadores con sus animales de tiro, está ubicado en la esquina formada por la Avenida Garza Sosa y la Calle Jorge Robledo Puch de Isidro Casanova.
La sede social del Marrón (como lo llaman sus seguidores) está ubicada en el mismo estadio a los fines prácticos de las fuerzas del orden, para comunicarse con la misma hay tres canales:

Mail: soymarron@hotmail.com
Teléfono: semipúblico del “Lavautos Bob Esponja” 4483-2777
O dejando un mensaje en el portón 1 del penal de Ezeiza

Si bien la presencia de simpatizantes visitantes está actualmente vedada, para llegar al estadio del Marrón los medios de transporte son: automóvil (no recomendable ya que los habitantes de la zona no están acostumbrados a ellos y pueden sentirse amenazados y agredir a los ocupantes), carro tirado por equino, a pié (son 50 cuadras desde la última parada de la línea 60. El regreso generalmente se hace en Ambulancia del SAME.

En próximos capítulos seguiremos analizando a otros participantes de la B.

martes, 5 de julio de 2011

La Divisional B, Protocolo de Comprtamiento - Capítulo I: En la B la Camiseta es la Misma, no la tires.

La primer pregunta que se hace el individuo común ante la tragedia del descenso es "En la B usamos la misma Camiseta?".
Si bien la respuesta a esta tonta pregunta es elemental y no reviste misterios de envergadura (SI, en la B el Club utiliza los mismos colores en idéntica disposición), cabe analizar en profundidad el por qué de la misma.
Es evidente que la pérdida de toda referencia que experimenta el reciente descendido, tiene un impacto de tal magnitud que conmueve hasta las creencias más arraigadas. La transmutación del rival, de los escenarios familiares, de los horarios acostumbrados, de los hábitos alimenticios,  e inclusive del idioma, induce a un estado de desconcierto inédito que socava profundamente hasta llegar a la mismísima identidad.
Es probable que el individuo recientemente descendido, a quién en adelante denominaremos con fines prácticos Sobe (Soy de la Be), llegue aún a no reconocerse frente al espejo por las mañanas, no hay que alarmarse si ésto sucede , es normal y el efecto desaparecerá en breves semanas, incluso con el tiempo recuperará la sonrisa.
Una vez que el Sobe atraviesa el primer impacto desorientador, presentará por los colores de su Club un furor casi religioso, que lo llevará de la actitud inicial de esconder la camiseta que lo avergonzó frente a amigos, familiares y compañeros de trabajo, a que resulte prácticamente imposible hacer que vista otra indumentaria, se han llegado incluso a ver en templos religiosos padrinos de Comunión ataviados con la casaca oficial y mocasines.
Esta especie de "rebote emocional", es un mecanismo por el que el Sobe intenta suplantar la realidad actual por su antigua realidad, lamentablemente perdida. Es una rebelión contra las circunstancias, contra los demás, y contra ese ser desconocido cuya imagen le devuelve el espejo.
Por tanto ver un Sobe con su casaca puesta es ver un Sobe que va camino a reencontrarse con si mismo, y debe ser alentado, por ejemplo palmeándolo al pasar o tocando bocina desde el auto al divisarlo por la calle.
Como corolario dejaremos este mensaje: Sobe, no quemes la camiseta, en la B la vas a usar y es probable que si un día vuelves a la A, si no ha pasado mucho tiempo, sigas usando casi la misma.

La Divisional B, Protocolo de Comportamiento

Junto al profesor Robert Price, PhD in Economic Nonsense y miembro honorario de la Royal School of Locro, hemos decidido crear el primer "Manual Orientativo"  multiplataforma en la web.
En esta oportunidad la motivación primordial que nos impulsa es dar herramientas para un desenvolvimiento natural por parte de millones de individuos que, empujados por las circunstancias, hoy deben atravesar por primera vez un trauma singular.
En la presente obra el lector encontrará un abordaje didáctico sobre hechos, mitos, realidades, consejos y anécdotas, que resultarán de suma utilidad para todos aquellos simpatizantes de clubes que por primera vez deben enfrentarse a la traumática experiencia de desempeñarse en un ecosistema completamente diferente y a veces peligroso como lo es el Campeonato de Fútbol de la Divisional B.
Esperamos que el contenido resulte entretenido y de utilidad, y que no sea necesario por un período de tiempo demasiado extenso.

Los autores.