martes, 5 de julio de 2011

La Divisional B, Protocolo de Comprtamiento - Capítulo I: En la B la Camiseta es la Misma, no la tires.

La primer pregunta que se hace el individuo común ante la tragedia del descenso es "En la B usamos la misma Camiseta?".
Si bien la respuesta a esta tonta pregunta es elemental y no reviste misterios de envergadura (SI, en la B el Club utiliza los mismos colores en idéntica disposición), cabe analizar en profundidad el por qué de la misma.
Es evidente que la pérdida de toda referencia que experimenta el reciente descendido, tiene un impacto de tal magnitud que conmueve hasta las creencias más arraigadas. La transmutación del rival, de los escenarios familiares, de los horarios acostumbrados, de los hábitos alimenticios,  e inclusive del idioma, induce a un estado de desconcierto inédito que socava profundamente hasta llegar a la mismísima identidad.
Es probable que el individuo recientemente descendido, a quién en adelante denominaremos con fines prácticos Sobe (Soy de la Be), llegue aún a no reconocerse frente al espejo por las mañanas, no hay que alarmarse si ésto sucede , es normal y el efecto desaparecerá en breves semanas, incluso con el tiempo recuperará la sonrisa.
Una vez que el Sobe atraviesa el primer impacto desorientador, presentará por los colores de su Club un furor casi religioso, que lo llevará de la actitud inicial de esconder la camiseta que lo avergonzó frente a amigos, familiares y compañeros de trabajo, a que resulte prácticamente imposible hacer que vista otra indumentaria, se han llegado incluso a ver en templos religiosos padrinos de Comunión ataviados con la casaca oficial y mocasines.
Esta especie de "rebote emocional", es un mecanismo por el que el Sobe intenta suplantar la realidad actual por su antigua realidad, lamentablemente perdida. Es una rebelión contra las circunstancias, contra los demás, y contra ese ser desconocido cuya imagen le devuelve el espejo.
Por tanto ver un Sobe con su casaca puesta es ver un Sobe que va camino a reencontrarse con si mismo, y debe ser alentado, por ejemplo palmeándolo al pasar o tocando bocina desde el auto al divisarlo por la calle.
Como corolario dejaremos este mensaje: Sobe, no quemes la camiseta, en la B la vas a usar y es probable que si un día vuelves a la A, si no ha pasado mucho tiempo, sigas usando casi la misma.

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